La pretensión de tener bajo dominio cada variable del entorno responde a una ilusoria fantasía de control total. El sujeto que intenta anticiparse obsesivamente a cada circunstancia incurre en un desmedido desgaste de energía psíquica. Dado que la realidad siempre presenta fisuras por donde lo inesperado se filtra, la caída de esa omnipotencia precipita estados de intensa angustia, desesperación y un feroz autorreproche interno por no haber podido prever lo imprevisible.
Esta dinámica suele apoyarse en la trampa de la futurología y el pensamiento rígido. Construir escenarios hipotéticos milimétricamente calculados —como planificar cada palabra o gesto antes de un encuentro— genera una falsa sensación de resguardo que se desmorona ante la menor contingencia. Al igual que ocurre con las estructuras materiales, aquello que carece de plasticidad se quiebra al primer sacudón; por el contrario, la adaptabilidad permite encajar el impacto y reorganizarse ante la novedad.
Desde la perspectiva analítica, recordamos que la falta es constitutiva y la noción de totalidad resulta un imposible filosófico y clínico. Desarmar la tiranía del control exige transitar hacia una auténtica flexibilidad mental y espontaneidad : renunciar al imperativo de dominar el mundo para alojar lo contingente y aprender a responder a los desafíos cotidianos guiados por el propio deseo.
Mirá la entrevista completa a continuación, y te invito a leer el ensayo complementario «Control-es imposibles» al pie de esta publicación para continuar profundizando en esta temática.
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1 comentario en “«Control-es imposibles: rigidez, imprevistos y flexibilidad mental» | Entrevista en Salud Total”
Muy buen tema!! Problema que se presenta en forma constante…
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