Cuando la angustia y el vacío interno alcanzan un umbral intolerable para el psiquismo, el dolor busca desesperadamente una vía de desahogo. En la clínica contemporánea —particularmente en la adolescencia—, los cortes en el cuerpo se presentan como un síntoma alarmante que confronta a las familias con el desamparo. Lejos de responder necesariamente a un intento de suicidio, estas autolesiones operan como una maniobra defensiva paradójica: ante la imposibilidad de tramitar el padecimiento mediante la palabra, el sujeto recurre a la carne para que el dolor físico del corte aplaque momentáneamente la intensidad desgarradora de la herida emocional. Se instala así un circuito compulsivo donde, al extinguirse la sensación física, la herida psíquica reaparece intacta.
En una dimensión contigua, las marcas sobre la piel —como los tatuajes o las perforaciones corporales— encierran una compleja trama de sentidos. Más allá de los mandatos estéticos o las modas de la época, el tatuaje muchas veces adquiere el estatuto de una escritura muda: un intento de fijar indeleblemente en la superficie corporal nombres, vivencias o marcas biográficas que no terminan de encontrar elaboración simbólica en el mundo interno. Del mismo modo, el acto de perforarse pone en escena la necesidad de tramitar agujeros y vacíos afectivos que no hallan cauce discursivo.
La intervención psicoanalítica no juzga el síntoma ni lo reduce a una conducta a erradicar; propone una lectura clínica y singular para alojar aquello que la piel intenta gritar. El espacio analítico se instituye como un puente que permite sustituir el acting sobre el propio cuerpo por la potencia de la palabra: desanudar la angustia en transferencia, reparar las heridas invisibles de la historia y abrir camino para que el sufrimiento ceda su lugar a la construcción del propio deseo.
Mira la entrevista completa a continuación (desde los 19 minutos a los 23 minutos y 36 segundos), y te invito a consultar el ensayo complementario «Piel marcada» al pie de esta publicación para continuar explorando las manifestaciones del cuerpo y el dolor psíquico.
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