En la Clínica de la Ficción sabemos que el tren no es solo un medio de transporte pesado; es un nexo. Es el hilo conductor de un psiquismo, un espacio transicional que une temporalidades y, como veremos, inconscientes.
En esta segunda sesión de Mi diario de liberación, recibimos a Yeom Mi-jeong.
Analizamos su estructura clínica frente a un cansancio que no es muscular, sino estructural. Desglosamos su defensa a través del «Falso Self» ante un sistema que patologiza el silencio, el peso asfixiante de la herencia familiar y cómo, mediante un acto radical de subversión, logra pasar de una demanda desesperada de «adoración» hacia la madurez absoluta de amar.
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