adolescencia

“Miradas: una historia de colores”

Mirar, ser mirado, mirar-se uno mismo. La importancia de la mirada para cada sujeto, es tal que algunas personas se sienten sujetas a la mirada de un otro: padre, madre y demás actores sociales.
Mirada que puede adquirir distintos matices: volverse reconocimiento en algunos casos, y en otros juzga y se torna muy cruel.

Pero más allá de como sea significada esa mirada, esa mirada de otro es importante y necesaria para que cada sujeto se sujete y sostenga en ella.
En algunos casos, esa mirada de un otro es tan invasiva, que el propio sujeto queda entrampado, mirando desde los ojos y desde el deseo de otro que mira por él. Es mirado por otro, olvidándose de mirar-se a sí mismo.
Pequeña historia clínica: “una paciente de 16 años llega a mi consultorio presentando síntomas en su cuerpo que generaban que se desconecte del mismo. Con el transucurrir de las sesiones, se escucha como su discurso, está tomado por un otro y sus necesidades. Ante preguntas relacionadas con el deseo de la paciente, remitía nuevamente a ese otro que la invade y habla por ella. Ser mirada por un otro sin poder mirarse a sí misma, estar perdida en la mirada del otro.
Luego de meses de trabajo, aparece como pregunta desde mi lugar de analista: “¿cómo te ves a vos misma?” “Yo me veo de colores, según mi estado de ánimo: verde, naranja, rosa, azul. Y a …. (ese otro que miraba por ella) veo que su color es negro.”

 

La paciente, logró por primera vez cuestionar y correrse de la “mirada negra” de ese otro invasivo, pudiendo mirar desde su deseo, encontrar su mirada, mirada propia que le permite “verse de colores”.
Lic Germán Rothstein
Firmado por: SAFE CREATIVE, S.L.. A fecha: 05-jun-2016 17:31:12 UTC
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2 comentarios en ““Miradas: una historia de colores””

  1. Verse de colores suena a esperanza, a comienzo, a alegría.
    Que difícil encontrar el arcoiris interno, dicen que sale generalmente después de la lluvia…
    Pero como dicen una vez que se encuentra algo con sentido uno lo busca y evoca y eso se impregna en nuestro ser anhelando ser siempre de colores a pesar de las lluvias, de los días grises y de las tormentas que pasen.
    A verse de colores y a encontrarlos siempre 🙂

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